Es increíble que a pesar de todo, te siga queriendo. Es que cada vez que sonríes, rompes mi rutina. El día se torna alegre y mi humor cambia, soy otra, más feliz, tal vez. Aprendrí a reír, cuando qise llorar, troqué amargura, por felicidad. Gracias, por los siglos de los siglos, aquí.
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